Prefiero quedarme en el silencio de las palabras, que en el ruído de lo que no se ha dicho. Como siempre no quiere decir nada.
Monday, November 30, 2015
Pámela (con acento en la á)
Esta es una historia corta , pero ella se merece su propia entrada.
Pame es una chica con la que pololié y tiene cosas tiernas, bonitas y ebrias.
Cuando salíamos ella nunca había tenido una novia, y como suele suceder, la chica que le gustaba era una persona poco idónea (la trataba como caca).
Yo soy de la clase de personas que es una babosa por los detalles, y ya todo está medio borroso pero así recuerdo la historia de cómo le pedí pololeo:
Una vez iba de sorpresa a verla a su trabajo/ práctica (cabe destacar que ella tenía 18 y 21) y fui a Quilpué.
Compré un ramo de flores , las cuales escogí personalmente , eran amarillas con una fucsia en el medio, la que combinaba perfectamente con mi camisa (si camisa, no blusa). La tipa de la tienda me dijo -uy que buena idea , ¿son para tu mami?, le sonreí y le dije - No, son para pedirle a alguien que sea mi novia. Ella sonrió y dijo - Me parece muy linda idea.
Una amiga de ella me escondió y la esperamos fuera del mall, cuando la vimos salir yo salí detrás de un pilar y hubiesen visto su cara de sorpresa , ella se veía realmente , bueno...sorprendida.
Me abrazó, me dió un beso en pleno mall y me preguntó qué hacía allá. Le pasé las flores y le pregunté ¿quieres ser mi novia?. Lloró y me pegó en el hombro, eso era un si.
(fin de las cosas tiernas)
Nosotras salíamos de la mano, la iba a ver a su casa, ella estaba fuera del closet y su padre me adoraba (aún dice que soy buen partido).
(fin de cosas bonitas)
Un día salí con mi mejor amiga de esa época, Sofía y nos fuimos a un bar, ella estaba con una chica a la que le tenía ganas y yo bebía como "third wheel".
En la Facultad (así se llamaba el bar), eran las 4 p.m. y ya figurábamos medias ebrias. Es cuando por fin ponen música, y me pongo a bailar sola (si , a mi me da igual hacer el ridículo).
Me doy cuenta que la bar-tender del lugar me miraba mucho y conversaba muchísimo conmigo, cosa que no me llama la atención , ya que tengo cara de receptor universal y era una clienta frecuente.
Siendo cerca de las 6-7 p.m. la misma bar-tender hace su movimiento y me besa (o la besé a ella, no lo recuerdo bien) pero si me sentí culpable, tenía nauseas y lloré.
Mi amiga con su novia (si, entramos 3 amigas - salió una pareja y una ebria triste) me dijeron "no le diremos a nadie" y yo no podía no decirle a Pame, era lo correcto.
Llegué a la pensión, y la llamé, le conté lo sucedido y que entendía que si no me quería ver nunca más, no pedí otra oportunidad, en mi cabeza...ya se había terminado.
A lo que ella responde: "No voy a terminar contigo, asumiste tu error, eso es algo grande. No lo vuelvas a hacer"
(fin de cosas ebrias)
En resumen, fue una de las semanas más lindas dentro de la saga de Los 8 días de Andrea
Al día de hoy, nos seguimos hablando. Ella vivió conmigo un tiempo durante el 2011. Se casó con un gringo y ahora viven en Denver, Colorado
Siempre será la única a la que le regalé un ramo de flores más grande que mi cara, por la que anduve en portaligas por Quilpué, y que me presentó a los padres el mismo día en el que nos pusimos a andar.
No somos grandes amigas, pero si nos queremos mucho y siempre ha sido (y creo que es la única) que ha dicho lo orgullosa que se sintió de ser pareja mía, de publicarlo y de hacerme sentir tan humana.
La puedo escuchar decir- Tu has sido la única mujer en mi vida. y me gusta que haya sido así- Obvio, de ahí fueron sólo hombres.
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